Nosotros

Una historia con chocolatinas y cocodrilos

2020 fue un año de cambios para todos y también para nosotros.

Cambiamos el nombre y empezamos una nueva etapa que queremos compartir contigo.

Batllori es el apellido de la abuela, que ya se había perdido en la siguiente generación.

Queríamos hacerle un homenaje a ella y a los apellidos perdidos.

Ella, Antonieta, era una mujer fuerte, con carácter, que tuvo tres hijas. Era de las que cuando estabas enfermo, te venía a ver y te llevaba un bollo. Era de las que cuando te quedabas a dormir en su casa, te dejaba una chocolatina escondida debajo de la almohada. Era de las que cuidaba. Era de detalles. También era de las que sabía disfrutar: de la comida, de las conversaciones, de los amigos…

Y esto es la vida Batllori: cuidar, compartir y disfrutar.

No podíamos tener mejor nombre.

Como la de Antonieta, Batllori es la suma de todas las historias que se han vivido y se vivirán en torno al proyecto. Y queremos descubrirlas y contarlas.

De hecho, Finca Batllori es un sitio con mucha historia. Aquí, los viñedos comparten espacio con el castillo de Subirats, del siglo X, y con un poblado ibérico del siglo II aC. Además, las botellas Batllori descansan en silencio durante meses en un edificio de estilo modernista.

También aquí, en este rincón entre bosques, hace 17 millones de años había un lago habitado por cocodrilos y otros animales como el Ampelomeryx, que se quedaron en este sitio para siempre. El yacimiento paleontológico de Els Casots es uno de los tesoros que esconde esta finca.

Pero Batllori no es sólo un origen, una finca, una bodega, un cava, una masía, un viñedo o una familia, sino un poco de cada cosa.

Empezamos una nueva etapa de este viaje y nos gustaría que nos acompañaras.

"La misión de Batllori es cuidar el mundo y las personas a través de los productos que elaboramos y las actividades que organizamos. Un gran reto, que estamos encantados de continuar."

Maria y Marçal